El impacto del COVID-19 en la demanda de servicios

 a pandemia vinculada al COVID-19 ha tenido impactos significativos en la vida cotidiana de los hogares a nivel mundial. En el blog precedente de esta serie se puso de manifiesto que la crisis sanitaria tiene un impacto significativo sobre la asequibilidad de los servicios de electricidad, transporte y agua potable y saneamiento para los hogares de América Latina y el Caribe (ALC), en particular para los más pobres. ¿Pero cuál ha sido efectivamente el tamaño del shock sufrido en la demanda de estos servicios? ¿Quiénes han sufrido principalmente los efectos financieros de la pandemia? ¿Los usuarios finales o los prestadores de servicios? Aquí buscamos dar luz a estos interrogantes con algunos indicadores innovadores.

TRANSPORTE

Uno de los principales efectos de la emergencia sanitaria ha sido la necesidad de disponer medidas de aislamiento social, afectando sustancialmente el uso del transporte público en la región. Estadísticas recientes muestran que la caída de la demanda de transporte público ha sido en promedio del 75% en un conjunto de ciudades de la región después de la implementación de las medidas de aislamiento social



ELECTRICIDAD

Las medidas de confinamiento obligatorio no afectan por igual a los sectores que demandan electricidad. Por un lado, las personas ahora aisladas en sus hogares incrementan su demanda eléctrica (y por ende sus facturas). Dicho aumento es debido tanto al teletrabajo como a un uso más intensivo de la electricidad en el hogar durante todo el día. Por otra parte, los comercios ahora cerrados ya no demandan electricidad, y las industrias, en su mayoría cerradas u operando en régimen reducido, han disminuido su demanda en forma significativa.

La información resumida en la Figura 2 muestra el impacto del confinamiento obligatorio en dos países de la región. En el caso de Perú el confinamiento obligatorio comenzó el 16 de marzo y produjo una reducción de la demanda eléctrica de 34%. En el caso de Colombia, que dictó el confinamiento desde el 24 de marzo, la reducción en la demanda eléctrica es de 17%. Adicionalmente, en ambos países se registra un marcado aumento de la participación de la demanda eléctrica residencial.


AGUA Y SANEAMIENTO

A diferencia del caso de transporte público y electricidad, el sector de agua potable y saneamiento no cuenta en la región con estadísticas ‘’en vivo’’ para poder entender el impacto real de las medidas adoptadas para palear la pandemia del COVID-19 (confinamiento, la exhortación a una mayor higiene, entre otros) sobre la demanda de agua potable y saneamiento. Pese a ello, al ser un servicio domiciliario, la dinámica esperada es similar al caso de la energía eléctrica. De hecho, algunas empresas de la región han reportado incrementos de hasta un 50% en la demanda residencial de agua potable. En México, se ha registrado un aumento en el consumo de agua en algunas ciudades entre un 20 y 50% (Agua.org.mx-FCEA, 2020). Mientras que en Quito, Ecuador, la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS), indicó que desde que comenzó la cuarentena el consumo promedio mensual se incrementó 22% en la ciudad, alcanzando en ciertos sectores un aumento del 45%, como consecuencia de un sobreconsumo asociado a la limpieza de patios y terrazas, limpieza de vehículos y regado de plantas (El Comercio, 2020).






Comentarios

Entradas populares de este blog

Descripción personal

¿Quién inventó el fútbol: los ingleses o los guaraníes?